HOMENAJES

Nuestro reconocimiento a ecólogos y ecólogas que se han destacado por su contribución a la Ecología.

Eduardo Rapoport

Eduardo «Eddy» Rapoport (1927-2017)

Eduardo Rapoport hizo enormes contribuciones a la macroecología pero quienes lo conocieron valoran, sobre todo, su calidad humana. Se dedicó con igual entusiasmo a la escultura como a recordarnos que vivimos rodeados de plantas comestibles que, aún hoy, no aprovechamos.

Esta entrevista realizada por Javier López de Casenave y Alejandra Ribichich en 1997 nos trae de nuevo la calidez de este querido colega.

Leer nota
Isabel Bellocq

María Isabel Bellocq (1956-2019)

Malé, como todos la conocimos, fue una ecóloga empedernida o “de pura cepa” como decía, que veía su entorno a través de una lente ecológica. Tenía una inspiración envidiable que la llevaba a constantes interrogantes que luego plasmaba en proyectos de investigación novedosos. Simplemente era cuestión de salir a hacer trabajo de campo, que ya en la ruta se le ocurrían “batería de hipótesis”. Fue una científica que realizó aportes muy valiosos y diversos a la ecología. Se inició en la disciplina como discípula de Fernando Kravetz y rápidamente se volvió referente en ecología de aves rapaces por sus estudios sobre la ecología trófica de la lechucita vizcachera. Después de doctorarse emigró a Canadá donde realizó postdoctorados y se desempeñó como Profesora Adjunta en la Universidad de Toronto y supervisora de estudiantes de grado y postgrado. Allí se focalizó en la ecología de comunidades en el bosque boreal y ecología forestal. Un gran compromiso por su país y por las instituciones donde se había formado la trajeron de vuelta a Argentina en 1997, cuando ingresó al CONICET. Allí fundó el grupo de investigación en Ecología de Comunidades y Macroecología (ECOMA) en el Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Este grupo se especializó en investigar cómo las actividades humanas afectan la biodiversidad a diferentes escalas espaciales. Estudió desde ciudades hasta regiones, para contribuir al conocimiento base de políticas de planificación territorial compatibles con la conservación de la biodiversidad. Fue Investigadora Principal del CONICET y Profesora Asociada de la FCEyN-UBA. Fue mentora y docente, que bregaba por la excelencia académica ante todo. Tenía la habilidad de proponer una mirada diferente a las situaciones, planteando muchas veces desafíos enriquecedores para sus estudiantes y colegas. Su rigurosidad era acompañada por un admirable humor sagaz. Su partida deja un vacío pero sus enseñanzas y legado permanecerán vigentes.