HOMENAJES Y CELEBRACIONES
Nuestro reconocimiento a ecólogos y ecólogas que se han destacado por su contribución a la Ecología.
Nuestro reconocimiento a ecólogos y ecólogas que se han destacado por su contribución a la Ecología.
Jorge Luis Frangi fue, sin dudas, uno de los grandes impulsores de la ecología en Argentina. Inició su carrera al recibirse como botánico en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata y profundizó su formación en ecología en Venezuela y Puerto Rico, en contacto con las corrientes más avanzadas de los 70 y 80. Desde aquellos años desplegó su interminable capacidad de trabajo para formar grupos de investigación en ecología de pastizales y bosques e infundió incansablemente sus ideas a las generaciones que le sucedían. Ejerció la docencia desde muy joven, a fines de los años 1960. Desde entonces, y hasta hace poco tiempo, puso toda su vocación docente en las clases de Ecología General y Ecología Forestal, compartiendo sus vastas lecturas y experiencias de toda una vida dedicada a aprender, investigar y enseñar. Para Jorge, todo tiempo de clase fue siempre corto, le sobraban ideas por compartir, problemas para analizar, anécdotas por contar. Fue presidente de la ASAE entre 1985 y 1987. En 1994 formó el Laboratorio de Investigación de Sistemas Ecológicos y Ambientales (LISEA) en la UNLP. Desde el LISEA expandió sus ganas de trabajar, su compromiso y su responsabilidad institucional. Trabajó por la integración de universidades públicas de Sudamérica en el grupo Montevideo. Alcanzó el reconocimiento de Profesor Emérito de la UNLP y fue miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria. Son incontables las personas que desarrollan hoy su profesión en Argentina y aprendieron con sus clases, fueron sus becarios, tesistas, pasantes. Con su profunda sabiduría de ecólogo, y su innegable talante de universitario íntegro y cabal, entendió como pocos los desafíos de los ingenieros forestales y agrónomos en este siglo XXI. Nadie que haya compartido tiempo con Jorge puede olvidar su entusiasmo, su profundidad, su espíritu crítico, las enseñanzas que quedan, fruto de su compromiso con el trabajo, con los aportes que la ecología debe proponer, ante un mundo complejo y cambiante.